AMBERES (BÉLGICA)

Bruselas 006 (2)                   Amberes: A mano lanzada

Muchos pensaréis: ¿A qué narices viene esto de la mano? o Dani, ¿qué diantres te has fumado ya? Pues bien, no os preocupéis que todo cobrará sentido en las próximas líneas. Para empezar diré que Amberes (Antwerpen en neerlandés) es una ciudad situada en Bélgica que cuenta con aproximadamente dos millones de habitantes. Es uno de los focos del tallado de diamantes en el mundo y tiene muchas otras cosas magníficas para entretenernos durante varios días si decidimos visitarla. Pero antes, como en cada uno de mis artículos, repasemos un poco de su historia.

Historia

La leyenda nos cuenta que en el río Schelde (Escalda en español) habitaba un gigante de nombre Druoon que exigía un peaje a todo aquel que quisiera navegar por sus aguas, y pobre de aquel desgraciado que no pagara ya que su mano era cortada por el grandullón y lanzada a las gélidas aguas. Un día, cierto centurión romano llamado Silvio Brabo se cansó de tanta tontería y decidió pagar al avaricioso gigante con su propia medicina. Así lo hizo, tras lo cual la ciudad pasó a llamarse Antwerpen ya que Ant significa mano y werpen se traduce a su vez como lanzar, lo que resuelve el misterio del título de este artículo. ¿Todo aclarado? ¡Pues sigamos!

Amberes como toda gran ciudad que se precie, perteneció en su día a la corona española, allá por el renacimiento. Y ya en el siglo XVI es conocida por editar los primeros mapas de cobre del mundo de mano de Abraham Ortelius.

Qué ver

Podemos dividir Amberes en varias zonas, cada una con sus monumentos o atracciones que son meramente recomendables y fascinantes. Recordad, como siempre, que yo os lo cuento pero nada puede igualar ni de lejos a experimentarlo en vuestras propias carnes.

Comencemos pues por el Centro Histórico en el que nos encontramos la Grote Markt, una plaza en la que nos da la bienvenida la estatua de Silvio Brabo, el centurión tras cuya hazaña se nombró a la ciudad. Aquí nos deleitaremos con la arquitectura barroca del Ayuntamiento construido dos veces, ya que se terminó en el año 1565 y tras los saqueos del año 1575 tuvo que ser reconstruido de nuevo. Si hacemos una panorámica de 360º tendremos una vista maravillosa de la arquitectura del siglo XVI con las maravillosas casas gremiales que nos rodean.

                                     Bruselas 003 (2)                       Bruselas 012 (2)

A tan solo unas calles, encontraremos dos de las estrellas del lugar, una de ellas es el castillo de Steen, que ya existía en el año 650 aunque era una construcción de madera por aquel entonces. Si se puede, encontrad referencias sobre su historia o mejor que os la cuente un lugareño ya que es realmente fascinante (aquí no es plan de ponerla entera que se nos va el día). En dirección opuesta, y pasando por la plaza de nuevo, encontraremos la catedral (5€), con la torre más alta de toda Bélgica… a la que no se puede acceder, por desgracia. Para quitarnos el desasosiego de la falta de panorámica aérea, podemos penetrar en el santo recinto previo pago de unos cinco eurillos y deleitarnos tanto con sus magníficas vidrieras, como con sus órganos (musicales, mal pensados) que resuenan los sábados por la tarde y los domingos durante las misas. Las estrellas de la catedral, sin embargo, son los cuadros de Rubens que la convierten en un mini-museo del pintor que os encantará.

                       Bruselas 011            Bruselas 009

Podemos dirigirnos ahora al distrito de la estación central mientras hacemos unas compras en la calle Meir, una calle enorme llena de tiendas de primeras marcas y de locales también aunque no por eso deja de tener su gracia ya que nos encontramos monumentos urbanos por doquier y también perlas como la torre de los campesinos (el que fue edificio más alto de europa décadas atrás) o el palacio real de Mier, en el que pernoctó Napoleón tras su invasión de la zona. Si os va el arte, no paséis por alto la casa de Rubens (6€ adultos, 4€ niños). Al sur encontraréis la zona de los teatros por si queréis culturizar un poquito más y tener una velada inolvidable.

La estación central os dejará sin palabras. Creedme si os aseguro que miraréis los carteles extrañados y tendréis la tentación de preguntar ya que ese edificio tan majestuoso y preciosista se asemeja más a un palacio que a cualquier otra cosa. En su lateral está la calle de los diamantes, si queréis comprar allá vosotros con vuestro presupuesto… si os interesa el tema, en Diamonland hacen explicaciones y visitas para los turistas. Siguiendo la estela de estas piedrecitas tan majas, a un par de pasos encontraréis el museo del diamante (6€), por si no quedáis satisfechos con lo anterior.

                   Bruselas 017                Bruselas 007 (2)

Tras experimentar el lujo, podéis abrir el apetito dependiendo del presupuesto bien en el zoológico (21€) o bien por la patilla en el gigantesco y verde parque de la ciudad. Aunque si os va más el agua, también está el acuario (hablemos de €: 13,95 adultos, 9,50 niños, mayores de 60 o discapacitados, y gratis para peques de hasta 3 añitos). Con el hambre en el cuerpo, tenemos para elegir también según esté nuestro bolsillo, tan solo hay que dar un paseo por el barrio chino, por la calle Breydelstraat o por la Statiestraat para elegir un lugar que se adecue a nuestras necesidades.

Vamos en cuanto se pone el sol al barrio universitario, un lugar excelente para pasarlo en grande. No hay mucho que ver pero sí mucho que hacer, ya que se trata del lugar donde la noche toma vida con sus pubs y locales de marcha (¿alguien ha dicho cerveza belga?). También, para los mismos menesteres, podremos ir al barrio Latino, donde además encontraremos el estudio de Herman Teirlinck donde se forman los músicos más famosos del lugar.

El barrio de la marina o de los canales, según a quién preguntéis, es una zona llena de esculturas expuestas en los muelles y cuya mayor atracción es el museo MAS (5€, 8€ si hay exposición temporal), no solo porque tiene objetos que repasan la historia de la ciudad sino porque además desde su terraza tendremos una de las mejores panorámicas que se pueden encontrar. La fábrica o taller de barcos del puerto también es una maravilla.

Para concluir, si nos hemos quedado con ganas de poner algo más de culturilla en nuestra escapada, podremos pasear por el barrio sur donde encontraremos edificios modernistas que albergan, entre otros, el Museo de arte contemporáneo, el museo de bellas artes (6€) y el museo de la fotografía. Si vais con peques, mejor visitad Miniantwerpen, el museo de miniaturas de la ciudad que les encantará.

Gastronomía

Al igual que en toda Bélgica, los mejillones con patatas fritas son la gastronomía oficial. Junto a la cerveza belga hacen el menú perfecto para pasear por estas tierras. Sin embargo, para los amantes de las calorías, en Amberes hay sitios especiales en los que comer llamados Frituur. Estos lugares ofrecen una olla de patatas fritas con comida, básicamente carne, rebozada y muy especiada y picante que puedes bañar en diferentes salsas, desde las típicas mayonesa o kétchup a algunas picantes y complejas como la andaluza (en Andalucía ni la conocen pero tiene gracia). Cada uno tiene su precio y hay bastantes por la ciudad así que daros un presupuesto sería una locura. Pero si estáis por la zona, el más económico es Frituur Stad, cerca de la Grote Markt pero sinceramente aquí hablo de oídas y no he podido encontrar precio.

Elijáis lo que elijáis… ¡Buen provecho!

Información práctica

-Para entrar solo necesitáis el DNI y su moneda es el euro ya que pertenece Bélgica, que a su vez pertenece a la Unión Europea… Como si estuvierais en casa, vamos.

-Para llegar, podéis hacerlo en avión mediante el aeropuerto internacional (ojo al dato que tiene parking gratuito) o en tren, aconsejo este último si os alojáis en otra parte del país. Una vez allí, dispondréis de todo tipo de transporte, desde autobús a metro, a cada cuál más cómodo aunque nada como la satisfacción de moverse a pie ¿o no? Recordad el calzado cómodo que luego no quiero ampollas.

-No seáis perezosos al patearos las calles a la hora de comer, la mayoría de restaurantes tienen trabajadores que os ofrecerán menús asequibles y que aceptan un no con una sonrisa en la boca, así que sin remordimientos. Decidid que os apetece y seguro que lo tendréis cerca si os movéis por los barrios de mayor riqueza gastronómica (que no son pocos).

-Se habla francés y flamenco, pero dada la afluencia comercial de la zona, el inglés es bastante habitual también y siempre habrá alguien al lado que hable español, no os preocupéis.

-El clima es un pelín más fresco que en el mediterráneo, aunque no suele variar más que un par de grados en verano. Eso sí, la nieve en invierno es bastante más frecuente así que llevad ropa de abrigo en esas fechas.

-Para salir de fiesta no tendréis problemas, advertir que esto no es España así que no esperéis bares abiertos hasta las siete de la mañana (nadie nos iguala en eso), pero tiene pubs de calidad y nada caros por la zona universitaria y la del centro. También algunos más sofisticados y modernos por el puerto si sois de tendencias algo más chic.

-La zona más económica para alojarse es la de la estación así que si queréis pernoctar, buscad por ahí ya que está equidistante de todos los puntos de interés y merece mucho la pena.

-Lo mejor sin duda es adquirir la Amberes CityCard ya que por 31€ tendréis acceso gratis a todas las iglesias y museos de la ciudad más un 25% de descuento en atracciones, excursiones y alquiler de bicicletas.

Amberes es una ciudad multicultural que asombrará por ser una gran desconocida para el turista aunque alberga joyas (en sentido literal y metafórico) e historias que nada tienen que envidiar a las de los grandes centros históricos de Europa. A mí, personalmente, me sedujo y recomiendo de todo corazón que se le dediquen al menos un par de días para deleitarse con ella. No os arrepentiréis. Lamento no tener precio de todos los museos que detallo ya que muchos no tienen página web para poner tarifas actualizadas o están en flamenco, idioma que desconozco, así que prefiero pensar que lo comprenderéis y no jugármela, que ya somos colegas ¿o no?

Sin más me despido hasta el próximo artículo, agradeciendo vuestro tiempo y deseándoos un excelso viaje. Espero que disfrutéis tanto de mis escritos como de los del resto de compañeros de esta magnífica web.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *