ATENAS

1. Ágora desde Areópago           

       TRES DÍAS POR ATENAS Y  ALREDEDORES

 DÍA 1

Aterrizamos a última hora de la mañana. Llegar a Atenas desde el Aeropuerto es tan sencillo como coger el metro o el autobús. Si optáis por el metro, como hicimos nosotros, recordad comprar el billete correcto; el billete sencillo no es suficiente y necesitaréis el que lleva el suplemento del aeropuerto. Nosotros no nos cruzamos con ninguno pero se comenta que el revisor os cobrará una bonita multa si os encuentra con el billete incorrecto. Para ir en autobús existen también varias opciones como el X95 hacia plaza Sintagma y el X93 hasta la Terminal A de la estación de autobuses de Kifissos entre otros. Para más información:

Nos dirigimos a nuestro hotel, situado junto a la plaza Monastiraki, para descargar el equipaje (siempre viajamos con maletas de mano para no facturar). Atenas es una ciudad realmente grande y son muchos los hoteles que existen pero se deben tener en cuenta varias cosas a la hora de elegir:

  • Hay barrios que el viajero y las guías (cuando ambos están de acuerdo por algo será) consideran poco seguros. Es el ejemplo de Omonia. Calles oscuras, sucias y poco vigiladas en las que puedes cruzarte con algún indeseable que emborrone tus vacaciones.
  • La calificación de los hoteles mediante estrellas difiere de los standards europeos. Nosotros tuvimos la mala suerte de acabar en un hotel bastante mediocre. Reconocemos que tenía una azotea encantadora con un bar desde donde disfrutar de las vistas de la Acrópolis (verla iluminada flotando en la noche oscura es un sueño). Pero también es cierto que tras tres noches las chinches nos habían comido enteros.
  • Los precios son más altos que en el resto del país puesto que Atenas es lugar de paso de prácticamente la totalidad de los visitantes. Todos queremos ver los encantos de esta ciudad, lo saben y se aprovechan de ello.
  • Si no se ha realizado el pago con antelación es importante tener en cuenta que si queréis pagar con tarjeta, se realizará un recargo de aproximadamente el 10% sobre el importe de la noche (dependiendo del lugar) o incluso que en estancias inferiores a 2 o 3 noches no será posible el pago con tarjeta.

Nada más salir de hotel nos llamó la atención la suciedad de la ciudad. En el suelo se amontonaban papeles, envases y todo tipo de porquerías y las paredes estaban “adornadas” con pintadas y más pintadas. No era la ciudad más sucia que hayamos visto pero aun así mientras paseábamos no podíamos pasar por alto este detalle. Otra característica que nos chocó fue la cantidad de obras inacabadas. Edificios con andamios en los que ni había nadie trabajando ni parecía que nadie lo hubiera estado haciendo al menos en varios meses. En las únicas obras en las que sí parecía trabajar alguien eran en aquellas presentes en los yacimientos. Si vuestra idea es ir a conseguir la mejor fotografía de los yacimientos, seguramente volváis decepcionados. No encontramos prácticamente un ángulo libre para esquivar el temible andamio que acostumbra a afear las fotos.

Con toda la tarde por delante, teníamos claro nuestro primer destino, alcanzar la Acrópolis. Así que nos encaminamos cruzando el barrio de Monastiraki para llegar a los pies de la rocosa colina donde se sitúa. Realizamos la ascensión por Theorias haciendo una parada en la colina del AREÓPAGO (colina de Ares) desde donde disfrutamos de unas vistas preciosas del Ágora y la Acrópolis. El Areópago es un monolito de mármol, llamado así porque en este lugar se juzgó a Ares por el asesinato de Halirrotio, hijo de Poseidón. Ares fue declarado inocente tras exponer que lo hizo para vengar la violación de su hija Alcipe. Desde entonces en este lugar se creó un tribunal que interpretaba leyes y que juzgaba homicidios. Desde esta misma colina el apóstol Pablo emitió un discurso con el que consiguió el primer converso ateniense: Dionisio (un juez del tribunal) que llegó a ser el santo patrón cristiano de la ciudad.

4. Partenón           2. Acrópolis desde Areópago

Continuamos el ascenso y llegamos a la ACRÓPOLIS DE ATENAS (http://odysseus.culture.gr/h/3/eh351.jsp? que sin duda no deja indiferente a nadie. Compramos la entrada combinada que da acceso a varios de los yacimientos de la ciudad. Tuvimos suerte y no encontramos una masificación excesiva, lo cual nos permitió visitar con calma el complejo.

Su entrada, llamada Propileos comprende un edificio central (que actúa como vestíbulo) y dos alas laterales. El ala norte, la pinacoteca, fue la primera galería de pintura del mundo. El ala sur, más pequeña, se compone de una sala, que conduce al pequeño templo de Atenea Niké, que hoy en día podemos ver totalmente restaurado. El Partenón, con sus columnas dóricas y sus metopas, frontones y frisos, es la estrella del lugar. Igual de imponente resulta el denominado Erecteion un templo jónico dedicado principalmente a los dioses Atenea y Poseidón. La naos dedicada a Atenea se orienta hacia el este y la dedicada a Poseidón hacia el noroeste. El pórtico sur corresponde al renombrado pórtico de las Cariátides. En él podremos observar seis columnas en forma de mujer de 2,3 metros que representan a las ciudadanas de Caryes, un pueblo del Peloponeso que apoyó a los persas en su invasión. Tras ser derrotado, las mujeres fueron vendidas como esclavas y se les encomendó llevar las cargas más pesadas sobres sus cabezas. Junto a este edificio se encuentra un olivo que nos recuerda el que Atenea creó para ganar el mecenazgo de Atenas. Cuenta la leyenda que Atenea y Poseidón compitieron por ser la deidad protectora de la ciudad (sin nombre aun por aquel entonces). Cada uno entregaría un regalo al pueblo, que decidiría cuál prefería. Unos dicen que Poseidón regaló el primer caballo y otros que golpeó el suelo con su tridente dónde brotó una fuente que resultó de agua salada. Por su parte Atenea regaló un olivo. Los ciudadanos prefirieron la madera, el aceite y el alimento de proporcionaría el olivo y llamaron a su ciudad Atenas en honor a su protectora. Junto a estos edificios coexistieron otros templos de los cuales hoy en día apenas podemos imaginar sus cimientos.

8. Teatro de Dioniso                6. Erecteion y Olivo de Atenea

Realizamos el descenso por la LADERA SUR DE LA ACRÓPOLIS (http://odysseus.culture.gr/h/3/eh351.jsp? para ver, entre otros, la Stoa de Eumenes, el Asclepeion y el Teatro de de Dioniso. Caminamos hasta el extremo oeste de esta ladera hasta el Odeón de Herodes Ático que es un edificio para audiciones musicales, erigido en el año 161 gracias a la gran fortuna del cónsul romano Herodes Ático que lo hizo construir en memoria de su mujer muerta. Durante el Festival de Atenas (http://www.greekfestival.gr/en/venue18-odeon-of-herodes-atticus.htm) se celebran representaciones en él.

A los pies de la ladera sur nos encontramos con el MUSEO DE LA  ACRÓPOLIS  (http://www.theacropolismuseum.gr/en). En el interior de este moderno edificio pudimos ver los tesoros hallados en la Acrópolis (al menos aquellos no expoliados por los ingleses). Vasijas, estatuas, las Cariátides originales (las que se encuentran en la Acrópolis son copias) y fragmentos de frisos y metopas del Partenón nos ayudaron a completar nuestra visión de la Acrópolis tal y como debía de ser en su época de máximo esplendor.

Paseamos camino al hotel, encantados pero agotados. Para cenar nos decantamos por un gyros (que es una carne asada en un horno vertical que se sirve en un pan de pita acompañado de algo ensalada y salsa tzatziki)en un local próximo a la plaza Mitropoleos. Antes de caer rendidos subimos al la terraza del hotel, una cervecita y unas vistas de la Acrópolis iluminada.

DÍA 2

Madrugamos para aprovechar al máximo el día. Desayunamos una tyropita (un pastel salado hecho de masa filo y relleno de queso que encontramos en todas las panaderías, que estaba riquísimo y que allí suelen tomar como aperitivo o desayuno) en una cafetería de la plaza Monastiraki y nos dirigimos hacia el centro histórico de Atenas.

Primero visitamos la BIBLIOTECA DE ADRIANO, también llamada la Biblioteca de las 100 columnas (http://odysseus.culture.gr/h/3/eh352.jsp?obj_id=2370) un enorme edificio rectangular que aunaba biblioteca, salas de lecturas, salas de conferencias y un teatro. Seguidamente caminamos hasta la cercana ÁGORA ROMANA (http://odysseus.culture.gr/h/3/eh351.jsp?obj_id=2402) entrando por la Puerta de Atenea Arquegetis con sus cuatro columnas dóricas y hasta la Torre de los Vientos (http://odysseus.culture.gr/h/2/eh251.jsp?obj_id=1839) un reloj de planta octogonal convertido en baptisterio de una iglesia adyacente. Nosotros no pudimos ver este último en condiciones porque se encontraba en obras, totalmente rodeado por andamios. Atenas y las obras… En una calle adyacente al Ágora Romana nos llamó la atención una pequeña iglesia en cuya puerta se acumulaban bastantes personas. Nos acercamos con curiosidad y una señora muy amable nos ofreció una especie de bizcocho muy dulce (muy, muy, muy dulce) con canela y pasas. Al principio nos daba vergüenza aceptar pero la señora insistía y no pudimos resistirnos. Estaba buenííííísimo.

13. El delicioso bizcocho de pasas griego                                       12. Puerta de Atenea Arquegetis en Ágora Romana

La siguiente parada de la mañana fue el ÁGORA ANTIGUA DE ATENAS (http://odysseus.culture.gr/h/3/eh351.jsp?obj_id=2485). Cruzado por la vía Panatenaica que era la calle principal de la Antigua Atenas y hoy en día entre árboles nos encontramos en un lugar que hacía las funciones de centro del gobierno de la ciudad, recinto sagrado, mercado y sede judicial. Los principales edificios son la Stoa de Átalo (que se encuentra reconstruida y acoge el Museo del Ágora de Atenas), el Tholos (lugar de encuentro del consejo), el Hefestion (Templo de estilo dórico dedicado a Hefesto que se encuentra situado en una colina en el Ágora) y la Iglesia de los Santos Apóstoles (construida en el siglo X para conmemorar las enseñanzas de San Pablo en este lugar).

Retomamos las calles y nos dirigimos al norte para hacer unas compras en el Mercadillo de Monastiraki y luego hacia el oeste hasta el antiguo barrio de los alfareros, el CERÁMICO (http://odysseus.culture.gr/h/3/eh351.jsp?. Éste se transformó posteriormente en un cementerio, el más importante de Atenas, debido a los desbordamientos continuos del pequeño río que lo atraviesa que anegaban los locales. Se conserva parte del Muro de Temístocles (la antigua muralla de la ciudad) y el Dípilon, la puerta más importante de la ciudad que conducía a la Academia de Platón. Entre las calles por las que pudimos pasear se encuentran la Vía Sacra y la Vía Panatenaica. Numerosas estelas pueden observarse tanto en el exterior como en el Museo del Cerámico.

Tras una pasear por el barrio de Thisio y comer algo en una terraza de Apostolou Pavlou, al oeste de la Acrópolis, empezamos el agradable ascenso al PNYX (http://odysseus.culture.gr/h/3/eh352.jsp?obj_id=2580). En esta colina se reunía la asamblea del pueblo ateniense, pudiendo ser considerado el primer parlamento democrático de la historia. La colina adyacente se denomina FILOPAPOS y se encuentra coronada por el Monumento a Filopapos en honor a Julio Antíoco Filopapos (http://odysseus.culture.gr/h/2/eh251.jsp?obj_id=892). En su descenso por bonitos caminos boscosos pudimos visitar también la Iglesia de San Demetrio Lumbardis.

Nuestra intención ahora era cruzar de este a oeste el centro de la ciudad. Muchos habrían elegido el metro o el autobús como medio de transporte, lo entendemos, pero a nosotros es que nos encanta caminar, así que pasito tras pasito llegamos hasta el OLIMPEION (http://odysseus.culture.gr/h/3/eh351.jsp?obj_id=2488) y visitamos el Templo de Zeus Olímpico, el mayor templo de toda Grecia con 104 columnas de 17 metros de altura y 1,7 metros de diámetro en su base. Tan solo se conservan 15 de estas columnas. El Arco de Adriano presenta dos inscripciones. En el lado que encara la Acrópolis se lee “Ésta es Atenas, la antigua ciudad de Teseo” en el otro lado, que encara la ciudad romana nueva se lee “Esta es la ciudad de Adriano y no de Teseo”. Más al este visitamos el ESTADIO PANATENAIKÓ, reconstruido enteramente de mármol blanco sobre un antiguo estadio griego, para celebrar la primera edición de los Juegos Olímpicos modernos.

Empezó a hacer mucho calor y decidimos pasear por los JARDINES ZAPPEIO y los JARDINES NACIONALES, fuentes y árboles frondosos aliviaron nuestro sofoco mientras descansábamos en un fresco banco a la sombra. Tras retomar la marcha llegamos a la PLAZA SÍNTAGMA justo cuando los Evzones de la Tumba del Soldado Desconocido (soldados) realizaban el Cambio de Guardia frente al Parlamento.

24. Evzones                                   17. Estela en el Cerámicos

Ahora sí que estábamos exhaustos e incluso un poco hartos de hacer el guiri, necesitábamos sentirnos un poco menos forasteros y ver como vive la gente su día a día. Lo admitimos, somos un poco frikis y se nos ocurrió ir a buscar una tienda de wargames que resultó estar en una zona no tan céntrica en el barrio de Exarhia. Una vez saciada nuestra curiosidad nos sentamos en una terraza para tomar algo. Algo que acabó siendo un expresso freddo y a lo que nos volvimos adictos durante el resto del viaje. Y es que por lo visto los griegos lo toman a todas horas durante todo el año. Se trata de un café largo refrescado con hielo y endulzado al gusto. Se sorprendían siempre que les pedíamos uno sin azúcar, eso sí. Y menos mal que sabíamos lo que queríamos porque cuando nos encontramos con la carta totalmente en griego sin traducción alguna al inglés (algo muy normal en las zonas no turísticas) nos entraron los siete males.

Aquella noche cenamos en un local cerca del Mercado Central del Atenas y fuimos directos a dormir, no pudimos alargar más nuestras fuerzas.

DÍA 3

Por la mañana nos dirigimos al norte por Athinas para recorrer el MERCADO CENTRAL DE ATENAS. Siempre intentamos visitar los mercados locales porque dicen mucho de la zona y sus habitantes. Nos pareció un poco decadente pero el producto estaba fresco y el ambiente animado. Desayunamos una spanakopita (como la tyropita pero de espinacas) en una cafetería que nos pareció estancada en el tiempo desde hacía por lo menos 20 años. Eso sí, la spanakopita estaba recién hecha y sabía a gloria.

Continuamos hacia Exarhia hasta el MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL (http://www.namuseum.gr/index-. Lo que más nos llamó la atención de la exposición fue la Máscara de Agamenón, pero otras piezas como los frescos Minoicos y las estatuas de Atenea Varvakeion, el caballo y el joven jinete y Afrodita también nos parecieron excepcionales.

Volvimos al centro esta vez para pasear por el famoso barrio de PLAKA. En la plaza Mitropoleos visitamos la Antigua Catedral de Atenas. Sinceramente no nos pareció nada de otro mundo. Mucho más encantadora nos pareció la pequeña Iglesia Panagia Gorgoepikoos (Virgen de la Merced) situada junto a la primera. En esa misma calle, bajo unos edificios de oficinas nos encontramos con otra pequeña capilla que también nos gustó mucho. En Plaka pudimos ver otras muchas iglesias bizantinas pero nos encontramos todas cerradas, así que solo disfrutamos de sus fachadas.

28. Antigua Catedral de Atenas                            32. Templo de Poseidón en Sunion 2

Callejeamos el resto de la mañana y compramos algún recuerdo en la famosa Adrianou. Comimos en una terraza en Tripodon que pronto se llenó con otros turistas y algún local (de los pocos que aun te encuentras por Plaka). Probamos el tzatziki (crema hecha con yogurt, pepino y ajo), las dolmades (hojas de parra rellenas de arroz con verduras), la gemistá (tomates y pimientos al horno rellenos de arroz y especias), las keftedes (albóndigas con tomate) y la horiatiki (típica ensalada griega con tomate, cebolla, pimiento y queso feta).

Para llegar al CABO SUNION fuimos hasta la terminal de Autobuses de Mavromateon (cerca de la parada de Metro Victoria) para coger el autobús. Luego nos dimos cuenta de que hacía paradas en Filellinon, a dos manzanas de la plaza Síntagma; mucho más cerca de nuestro punto de partida. Recorrimos la carretera de la costa hacia el sur, durante unas dos horas y media y finalmente llegamos al cabo Sunion (http://odysseus.culture.gr/h/3/eh351.jsp?. Estos griegos sabían lo que hacían. El templo de Poseidón, situado al borde de un precipicio junto al mar es de las imágenes más evocadoras con las que nos encontramos. Esperamos a que empezara a anochecer para ver la puesta de sol junto al templo y regresamos en el último autobús hacia Atenas después de esperarlo durante una hora (odio los retrasos). Aconsejamos que controléis bien la última salida del autobús porque el templo se encuentra en un lugar aislado donde únicamente hay un restaurante y tienda de recuerdos y una vez marcha el autobús la única manera de salir de allí son los taxis (y una carrera de 2 horas en taxi no debe de ser muy barata).

Compramos algo rápido para comer en el hotel (para aprovechar nuestra terracita) y empezamos a despedirnos de Atenas, al día siguiente empezaría nuestra ruta por la Grecia continental.

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