RUTA DE STAR WARS (TÚNEZ)

                       Viaje a la “galaxia” amazigh en Túnez

Ricard Gonzalez

Túnez.-Amos y dueños del Norte de África durante siglos, los amazighs -o “bereberes”– han visto como su cultura y su lengua se han prácticamente extinguido en Túnez, consecuencia de su fusión con el árabe y de la política de marginación del Estado. Sin embargo, curiosamente, algunos de sus rasgos se han integrado en uno de los más potentes productos de la cultura de masas global a caballo entre los siglos XX y XXI. Aunque pocos lo saben, los preciosos pueblos amazighs del sur de Túnez inspiraron al director George Lucas en la creación de un fantasioso universo que plasmaría en los diversos episodios de la saga cinematográfica de “La guerra de las galaxias”.

El primer punto de nuestra ruta es la ciudad de Tozeur. La cena en el restaurante Dar Deda, especializado en cocina de la región, ya sugiere que nos aproximamos a territorio “galáctico”. Una cabeza de Darth Vaider observa a los comensales desde un hueco excavado en la pared. Y es que a solo unos 15 kilómetros se ubica el mayor y mejor conservado decorado de los que se edificaron en Túnez para la grabación de “La Guerra de las Galaxias”. Concretamente, se trata del puerto espacial de Mos Espa, donde residía el esclavo Anakin Skywalker antes de pasarse al lado oscuro, y que aparece en los episodios “La amenaza fantasma” (1999) y “El ataque de los clones” (2002).

Set de Mos Espa

El set, formado por diversas casas y antenas de cartón piedra, se halla en pleno desierto del Sáhara, rodeado de sinuosas dunas. Un niño con un modosito cachorro de zorro del desierto asalta a los visitantes ofreciendo una foto con el animalillo a cambio de la voluntad. Sus hermanos mayores se encargan de organizar un paseo en camello por los alrededores, apetecible sugerencia que bien vale un regateo. Otras escenas de la saga fueron también rodadas en la región de Tozeur. En mitad del Schott el-Jerid, una enorme y desolada salina de 5.000 kilómetros cuadrados a las afueras de la ciudad, se encuentra una construcción en forma de iglú en la que se filmaron los exteriores de la vivienda de Luke Skywalker. Y los eriales de Jundland, un impresionante cañón desértico, no sirvieron solo de para la primera de las entregas, en 1976, sino aquí también se filmaron escenas de las películas “Indiana Jones y el arca perdida” y “El paciente inglés”.

Casa de Luke Skywalker

La próxima etapa del viaje revela hasta qué punto Lucas se inspiró en los amazighs tunecinos para su obra más célebre. Con sus puertas arqueadas y techos en forma de cúpula, pocas son las diferencias entre la arquitectura tradicional de los poblados amazighs de la provincia de Tatauín y las edificaciones de Mos Espa, por cierto, emplazada en un planeta de nombre “Tatooin”. El director estadounidense tomó prestados incluso los nombres. Es en esta provincia remota y desértica, fronteriza con Libia, donde mejor se ha conservado la lengua amazigh. “En esta región hay tribus árabes y amazighs. Y los amazighs, entre nosotros, continuamos hablando nuestra lengua. Por apego a nuestra identidad, y porque a menudo es útil poder comunicarnos sin que nos entiendan”. confiesa con una sonrisa pícara Latifa, mujer independiente y empresaria del sector hostelero, una rareza en las zonas rurales tunecinas.

Vista de Ghomrassen

Tatauín es sobre todo conocido por sus ksour, como se conocen las antiguas ciudades fortificadas. En la provincia, se cuentan una veintena, y las más interesantes son Chenini, Douiret i Ghormassen. Todas ellas comparten varios rasgos en común: están situadas en las laderas o cimas de escarpadas montañas que regalan unas vistas impresionantes; se han visto total o parcialmente despobladas al edificarse en los años sesenta ciudades nuevas en la planicie, con comodidades como agua corriente y electricidad, o una escuela pública; algunas de sus viviendas son levantadas con piedras, mientras que otras fueron excavadas en la roca en tiempos inmemoriales aprovechando cuevas naturales. Curiosamente, el ksar con una arquitectura más excepcional y mejor conservada, el de Ouled Sultan, se halla en un valle y no una cumbre. Se trata de un complejo de varios edificios de cuatro plantas que ejercían de granero fortificado en el que también se fijó Lucas como localización para su primera película de la serie, hace ya más de cuatro décadas.

Ksar de Ouled Sultan

En esta zona, se han rehabilitado diversos ksour para convertirlos en hoteles. Uno de los más bonitos es el Asnaped, de Douiret. Excavadas en la roca, sus habitaciones “trogloditas” gozan de un privilegiado aislamiento térmico, por lo que es ideal tanto para invierno como verano. Una noche en este paraje es una experiencia inolvidable. Por la mañana, la propietaria, Latifa, se ofrece de guía en una caminata de un par de horas entre las montañas al pueblo vecino de Chenini, una oferta de aquellas que no se pueden rechazar. La excursión viene amenizada con las bromas de Latifa, una mujer robusta, de rubicundos mofletes, que sabe burlarse de los miedos y mitos occidentales. Todo un carácter.

Antes de llegar Chenini a través de un serpenteante camino, y gozar de sus magníficas vistas panorámicos, en sus afueras encontramos una remarcable mezquita. Por su estilo, recuerda la austeridad de las mezquitas del rito ibadí. De un blanco inmaculado, en su patio se hallan unas curiosas tumbas gigantes de cinco metros de longitud. Según la creencia local, aquí reposan “los siete durmientes”, protagonistas de una leyenda extendida en todo el mundo islámico. Estos siete pastores cristianos y su perro, se habrían dormido en una cueva, y despertado varios siglos después, ya en la era islámica. Azorados por el milagro, se habrían convertido al islam. Varios países se disputan el haber sido escenario de la historia, incluido Túnez.

Mezquita de los siete durmientes.

La vecina isla de Djerba constituye la penúltima etapa del viaje, sede también de varias localizaciones de la saga, si bien son poco conocidas, incluso entre los locales. Se trata de la casa de Obi Wan-Kenobi, actualmente utilizada como almacén para un grupo de pescadores locales, y el templo Sidi Jemour, la estación Toshi en la saga. Más allá de estas atracciones, la isla posee muchos puntos de interés: la Ghriba, el más antiguo templo judío fuera de Israel, el museo de murales al aire libre de Djerbahood, la isla de los flamencos, etc.

Un viaje a la “galaxia” amazigh no puede concluir sin una visita a la región de Matmata, al norte de Tatauín y al oeste de Djerba. Las hogares amazighs tradicionales de la zona presentan una particularidad que las diferencia del resto: están excavadas en el suelo, formando pequeños cráteres. “Actualmente, aún viven en el subsuelo unas 800 personas, respecto a unas 3.000 de antes. La vida es más fácil en la superficie, por lo que muchas familias han abandonado sus casa ancestrales”, explica Mohamed Bourassi, empleado del célebre Hotel Sidi Driss. En este “hormiguero” milenario, con cinco patios conectados por estrechos pasadizos, se rodaron las escenas interiores de la casa ancestral de Luke Skywalker, y muchos de sus vecinos desempeñaron roles como extras. Buena parte del decorado permanece intacto. ¿Qué mejor forma de acabar la ruta que con un desayuno en casa del mítico personaje interpretado por Harrison Ford?

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