TALLIN (ESTONIA)

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A los que odiamos el calor siempre nos apetece una escapadita a los países más fríos, en este caso os propongo visitar Tallin, la capital de Estonia y, más tarde, cruzar en Ferry la frontera para visitar Finlandia, lo que se conoce como un “plan fresquito”.

Los que nos leéis con asiduidad sabréis que no nos gustan nada los viajes organizados, lo que vais a leer a continuación es es la ruta que planeamos y realizamos sin un solo guía turístico.

Los vuelos hasta Tallin no son caros. Nosotros volamos con Air Baltic y, tras una corta escala en Riga, a las pocas horas (5 o 6) llegamos a Tallin. El aeropuerto está muy cerca de la capital, el transporte publico funciona genial pero los taxis son muy baratos, así que nos dimos el capricho.

Os aconsejamos coger un hotel que no esté en el centro, sale muchísimo más barato y puedes ir andando a todas partes, Tallin es una ciudad cómoda.

La primera noche salimos a explorar el ambiente de la ciudad y realmente nos sorprendió. Lo más bonito de Tallin está en su casco antiguo, una ciudad medieval amurallada (declarada “Patrimonio de Humanidad” por la Unesco), cuenta con muchos edificios de los siglos XIV-XVIII.

Pasear por sus calles te hace retroceder en el tiempo, la iluminación es perfecta para transportarte a cualquier cuento.

Buscando un sitio para cenar encontramos un local medieval donde degustamos exquisiteces como alce, oso, reno y toda clase de arenques ahumados. Cenamos al aire libre y pese a estar a 2ºC las estufas y las mantitas nos ayudaron a estar a gusto…Ejem.. Y las enormes jarras de cerveza servidas por camareros vestidos de mesoneros medievales.Lo reconozco, era un lugar muy turístico pero lo pasamos en grande. El centro de Tallin cuenta con infinidad de “garitos” que se encuentran en sus callejuelas misteriosas, estaba lleno de estudiantes que bebían en la calle desafiando las bajas temperaturas. Nosotros fuimos en Septiembre, en Enero y Febrero alcanzan los -36ºC.

Volviendo al hotel alucinamos por su manera de hacer botellón… Totalmente en silencio, vamos, que hasta bebiendo eran educados, lo mismito que en España…

Tras un sueño reparador ya estábamos preparados para visitar la ciudad.

QUE VER EN TALLIN

La Catedral de Santa María La Virgen es la principal Iglesia luterana de Estonia, muy diferente de nuestras catedrales. La edificación es impresionante y recuerda a un pastelito, como todas las iglesias luteranas es muy muy austera por dentro. Lo que sorprende de su decoración es la colección de escudos funerales de armas desde el XVII hasta el siglo XX.

Los habitantes de Tallin la conocen como el “Toomkirik (cúpula de la iglesia) y está en lo alto de la colina de Toompea. Está abierta al público todos los días de la semana.

Fundada en el Siglo XII, es una mezcla de estilos arquitectónicos, su torre de estilo barroco se añadió en el Siglo XVIII.

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Kadriorg Palace – Kadriorg Art Museum palacio barroco del norte, construido por Pedro el Grande a su esposa, Catalina I, en 1718. Diseñado por el arquitecto italiano Niccolo Michetti. Es una construcción de clara influencia rusa con enormes jardines bastante austeros debido al clima. Cuenta con una gran colección de arte, merece la pena visitarlo si quieres dedicarle un par de horas.

Aquí hicimos un alto para comer, de nuevo callejeamos por el casco histórico donde encontramos una buena oferta de pequeños restaurantes bastante pintorescos. Nos decantamos por una pizza de ahumados y un buen licor de hierbas para hacer la digestión.

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La Plaza del Ayuntamiento  es de visita obligada. Antiguamente acogía un gran mercado y era el centro de reunión de la ciudad. En el centro de la plaza encontramos una loseta con una rosa de los vientos. Desde este lugar se puede ver la parte superior de las cinco torres de la antigua ciudad. Actualmente la plaza está rodeada de terrazas donde puedes tomar un café y observar a los lugareños.

Una vez repuestas las fuerzas se impone un par de visitas más:

La muralla de Tallin. Se conservan cerca de 2 km de la muralla de la ciudad. Rodea gran parte de su casco antiguo lo que le da un aspecto romántico de ciudad medieval. La original contaba con 46 torres de defensa, se conservan más de la mitad y algunas pueden visitarse, si os gusta subir escaleras y no tenéis claustrofobia os lo aconsejo.

Vista panorámica de la ciudad. Si todavía os apetece andar os recomiendo subir al mirador de Patkuli en Toompea y el Väljak Tornide (Torre de la Plaza), cerca de la estación de tren.

Para acabar el día estuvimos visitando numerosas tiendas en el casco antiguo. Las tiendas de antigüedades son muy numerosas pero hay que ir con cuidado, la mayoría de los objetos son imitaciones.

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Una de las cosas que más nos sorprendió fue la cantidad de “Souvenirs” de campos de concentración que puedes comprar en Estonia, desde pijamas a rayas hasta maletas con cartas y fotos de los prisioneros de los campos. A nosotros nos pareció de muy mal gusto pero parece que hay gente para todo.. 🙁

Cenamos, como no, más ahumados y cerveza y a dormir que mañana pasábamos el día en Tallin y por la tarde nos íbamos a Finlandia.

Madrugamos muchísimo, el hotel contaba con un desayuno impresionante, podías comer huevos cocidos a distintas temperaturas, huevos revueltos, huevos en tortilla… Ah, y algún pastelito…

Por la mañana aprovechamos para visitar el Castillo de Toompea que se eleva sobre  la ciudad y ha sido siempre la sede del poder en Estonia. Cuenta con una fortaleza de piedra construida en 1227-29, lógicamente hay que visitarla y aquí os advierto que las escaleras de ayer os parecerán una broma.

La torre Pikk Hermann un símbolo nacional. Cada día al amanecer, arrían la bandera de Estonia se con el himno nacional.

Aún tuvimos tiempo de visitar la Catedral de Alejandro Nevski, otra iglesia con forma de pastel gigante.

Por último visitamos el Ayuntamiento de Tallin en el centro de la ciudad y la Torre del campanario.

Ayuntamiento: De 1º de julio a 31 de agosto, de lunes a sábado, de 10:00 a 16:00 horas Torre campanario: De 1º de mayo a 31 de agosto, de lunes a domingo, de 11:00 a 18:00 horas El 23 y 24 de junio y el 20 de agosto el Ayuntamiento y la torre campanario permanecerán cerrados por ser días festivos.

Hasta aquí nuestra visita a la mágica Tallin, os emplazamos próximamente a seguir nuestro viaje por Finlandia. Muchas gracias y seguid leyéndonos.

2 thoughts on “TALLIN (ESTONIA)

  • mayo 9, 2016 en 1:18 pm
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    Pretty great post. I just stumbled upon your blog and wanted dcgcbfgkcdef

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    • mayo 10, 2016 en 8:27 am
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      Thanks you very much John!

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